Por redacción territorial
LONDRES (AP) — El primer ministro británico, Keir Starmer, prometió el viernes que luchará por mantenerse en el cargo después de que la repentina dimisión de su ministro de Defensa de confianza debilitara aún más su ya frágil liderazgo.
En las últimas semanas, Starmer ha visto la salida de varios ministros de rango menor y mayor mientras legisladores del Partido Laborista se rebelan y rivales conspiran, desesperados por la implacable impopularidad del gobierno.
Pero la repentina renuncia del secretario de Defensa, John Healey, es un duro golpe. Healey dimitió el jueves y advirtió que el gobierno no gasta lo suficiente en las fuerzas armadas para mantener a Reino Unido a salvo “en este momento de crecientes amenazas”.
Su salida golpea a Starmer en el único terreno en el que el primer ministro, a menudo acosado, ha recibido elogios constantes: el escenario mundial.
Desde que asumió el cargo tras una aplastante victoria electoral en julio de 2024, Starmer ha reforzado el apoyo a Ucrania, trabajando con el presidente francés Emmanuel Macron en una “coalición de los dispuestos” multinacional para ayudar a garantizar la seguridad del país si se alcanza un alto el fuego.
Francia y Reino Unido también han conformado una fuerza de seguridad marítima que ayudaría a mantener abierto el estrecho de Ormuz al transporte marítimo si termina la guerra con Irán.
Starmer también ha sostenido con firmeza que las naciones europeas deben hacer más para financiar su propia defensa en respuesta a las críticas del presidente Donald Trump a los aliados de Estados Unidos en la OTAN.
Las dimisiones podrían acelerar la salida de Starmer
Healey no es el primer ministro del gobierno en dimitir. El mes pasado, Starmer perdió a varios ministros subalternos y luego al secretario de Salud, Wes Streeting, quien renunció para poder postularse para dirigir el partido si se convoca una contienda.
Muchos esperan que el alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, desafíe a Starmer por el liderazgo si resulta elegido al Parlamento en una elección especial el jueves.
Pero la salida de Healey, visto durante mucho tiempo como un ministro leal sin ambiciones personales de liderazgo, “sugiere que la credibilidad de Starmer, incluso entre su círculo íntimo de ministros, quizá se está agotando”, dijo O’Sullivan.
Starmer insistió el viernes en que se mantendrá en el cargo, al afirmar que su trabajo es tomar “decisiones difíciles”.
El primer ministro le dijo a la BBC que la defensa es “mi prioridad número uno. Y he tomado las decisiones difíciles para asegurar que estemos a salvo como país”.
“No me voy a ir. No creo que debamos sumir al país en el caos de una elección de liderazgo”, manifestó. “No creo que deba ocurrir, pero si ocurre, entonces lucharé”.







